SER VOLUNTARIO: dejar de picar piedra y construir catedrales.

encuentro voluntario

(Artículo escrito por el equipo de responsables de Ikaskide)

Hace unas semanas se publicó en la prensa local que más de 6.000 menores tienen que recibir ayuda de diversos organismos, según Ángel Iriarte, director de Cáritas Diocesana de Pamplona y Tudela. También alertó de la gran cantidad de hogares monoparentales en los que los niños pasan solos su tiempo viendo la televisión y sin apoyo para estudiar, hacer las tareas del colegio, jugar o relacionarse y propuso la creación de espacios de socialización.

En la misma línea, Europa Press difundía recientemente que el 17,3% de la población navarra se encuentra en riesgo de exclusión social. Y en España, de acuerdo con los datos facilitados por UNICEF, 2,7 millones de niños viven en situación de pobreza o riesgo de pobreza.

Con estos preocupantes datos muchos ciudadanos de a pie nos preguntamos qué podemos hacer, si existe la posibilidad de cambiar esta dura realidad, nos planteamos si hay que dejar todo tipo de actuaciones sociales en manos de organismos estatales o si podemos contribuir como sociedad. ¿Es posible cambiar estas realidades que parece que se nos escapan? ¿Podemos, cada uno de nosotros paliar este drama social? A veces estos problemas tienen tal magnitud que hay quién piensa que sería como una gota del agua en el mar.

Desde Ikaskide, el proyecto de acción social de la Fundación Itaka Escolapios, creemos firmemente que es posible el cambio social a través de la educación y de la evangelización. A través de un pequeño grupo de voluntarios constituimos el Proyecto Ikaskide en Pamplona hace 10 años para “cambiar el mundo”, proporcionando apoyo escolar a niños de entornos más vulnerables.

Comenzamos en los locales de la Parroquia San Cernin en la calle Ansoleaga en enero de 2005, hace 10 años, con un proyecto ilusionante y un pequeño grupo de voluntarios. Nuestro objetivo: proporcionar apoyo escolar a niños de los entornos más vulnerables. Hoy nos podéis encontrar en el número 57 de la C/ Mayor, haciendo una apuesta por intentar responder mejor a las necesidades de las familias que confían en nosotros. Este curso 2014-2015 estamos  proporcionando apoyo escolar a unos 100 chicos y chicas de Primaria, ESO y Bachiller.  Actualmente Ikaskide es un conjunto más grande: ofrecemos un servicio de enseñanza de castellano para adultos (en torno a 35 personas) y un Área de Acción Social que se compone de: a) Un servicio jurídico para estos colectivos (el curso pasado atendimos 120 casos aproximadamente); b) Un acompañamiento formativo y laboral que funciona desde el curso pasado.

Quienes participan en este proyecto son voluntarios: jóvenes universitarios, también personas de diferentes edades, profesiones y circunstancias, pero todos ellos cuentan con un vínculo común: quieren darse a otros. Por esta razón, periódicamente organizamos encuentros para compartir experiencias, proporcionarnos apoyo y planificar objetivos para los niños y adultos a los que apoyamos, porque queremos y necesitamos voluntarios soñadores y ambiciosos, que no se vean como aquel cantero a quien preguntaban qué hacía y respondía: “picar piedra”; nuestros voluntarios tienen que ser como el cantero que respondía “construyo una catedral”.

Al igual que hizo San José de Calasanz en el siglo XVII, pionero mundial en crear un sistema educativo gratuito para niños de cualquier clase social y culto religioso, en Ikaskide trabajamos para educar, ayudándoles a crecer como personas sea cual sea su procedencia y dificultad.

Por ello necesitamos tu ayuda, tu grano de arena para cambiar la sociedad. Buscamos voluntarios que amen a la gente con la que trabajan, voluntarios que sean personas de equipo, voluntarios dispuestos a trabajar por otros y por ellos mismos, voluntarios optimistas, esperanzados, soñadores, creativos, con espíritu generoso.