Aquellas personas que quieren dar tiempo, dar parte de sus recursos, dar vida, dar respuesta a las llamadas de los más necesitados, dar sentido a su vida, dar contenido y valor al día a día, dar alegría y esperanza a su alrededor, darse… tiene en nuestra Red internacional un cauce extraordinario, repleto de posibilidades.

Lo sorprendente es que, sin buscarlo ni esperarlo, uno recibe mucho más de lo da.