Este año se han cumplido 25 años del primer Campo de Trabajo organizado en Valencia. Desde 1993, centenares de jóvenes han pasado por esta experiencia de voluntariado, que pretende acercar a los voluntarios y voluntarias a realidades cercanas de exclusión social y ponerlos al servicio de los niños y niñas, ofreciéndoles un verano alternativo.

Un reto propuesto por el padre Josep Maria Balcells, General de los Escolapios hace 25 años, a acercarse a las personas más necesitadas del barrio de Velluters en Valencia, fue el inicio del primer campo, con veinte jóvenes dispuestos a realizar una labor voluntaria con los más pequeños igual que hizo San José de Calasanz. Uno de los impulsores de este campo fue el padre Javier Alonso, ahora en Venezuela.

Esta primera experiencia fue de tal impacto que se decidió continuar en los siguientes años y hasta hoy. Los voluntarios y voluntarias que participan, además de acudir a distintas asociaciones y proyectos durante 15 días, reciben una formación por las tardes útil para el día a día con los niños, y también reflexiva, para que vayan más allá de la acción directa que realizan y busquen las causas de la exclusión social, piensen, denuncien y busquen respuestas para construir un mundo mejor desde lo mejor de sí mismos.

Este año han sido 28 los jóvenes que han vivido el voluntariado en este contexto, y es por ello que en la Eucaristía de final del campo de trabajo se haya recordado este 25 aniversario con una celebración que contó con las palabras de Javier Alonso, una exposición con fotos desde 1993 y la presencia de muchas personas que han participado como voluntarias en estos años.

¡Gracias a todos y por 25 años más, porque creemos en la educación como motor del cambio!