Nuestra Red internacional Itaka – Escolapios quiere colaborar en la construcción de un mundo mejor para toda la humanidad… y, para ello, ¡qué mejor que nacer al mismo Dios en medio de nosotros!

Eso supone crear las condiciones para que todos los niños y niñas puedan nacer, encontrar condiciones humanas para crecer y desarrollarse plenamente, para seguir construyendo una sociedad mejor para quienes vendrán por detrás. Y supone también descubrir que Dios está en cada niño (niña, adolescente, joven) que nos necesita y que cada uno es sagrado.

¡Dejemos nacer al Niño Dios entre nosotros!