Durante todo el mes de julio, a pesar de la vacaciones de la Universidad y de que no coinciden las fechas de estas vacaciones entre las carreras (cada cual tiene sus fechas por lo que los efectos duran todo el mes) nos hemos seguido juntando aproximadamente la mitad de los laicos (unos 30), y aunque esto supone un cierto parón en la marcha, seguimos con la misma alegría y ganas de siempre.
Tenemos delante el paso a la fraternidad de quienes lo deseen del grupo primero. Para ello tendremos dentro de poco el retiro preparatorio.
De la misma manera tenemos delante los pasos a dar en la relación con el laicado de Brasil. Todo un reto lleno de futuro.