El pasado sábado finalizó en Valencia el Campo de Trabajo en el que han participado 21 voluntarios y voluntarias, y 7 coordinadores. El Real Colegio de las Escuelas Pías ha sido un año más el punto de encuentro y convivencia de los jóvenes, que llegaban de varios colegios de los Escolapios de Valencia y de Vitoria tras acabar el 2º Bachillerato.

Durante 15 días, los voluntarios han colaborado en cuatro proyectos que trabajan con la infancia: Dos proyectos de acción directa de Itaka- Escolapios, Proyecto Amaltea y Proyecto Llum (antes, Mare); Fundación Proyecto Vivir y Embalum Associació.

Para muchos de estos chavales es su primera experiencia de voluntariado, en la que han tenido repaso escolar, talleres, juegos, danzas, excursiones y, sobre todo, han tirado de creatividad e imaginación para estar con los niños y niñas de los proyectos y han aprendido a ponerse al servicio de los más pequeños.

Por las tardes, además, han estado recibiendo formaciones tanto prácticas como reflexivas, para saber por qué realizamos esta acción: Desde juegos, dinámicas de grupo y danzas hasta temas como la resiliencia, la globalización y, por supuesto, sobre el voluntariado como estilo de vida, sin olvidar el juego y la formación sobre San José de Calasanz y sus virtudes, aplicables hoy en día con los niños que estamos y en nuestra propia vida.

El fin de semana fue momento de descanso, desconexión y también de cohesión del grupo, con piscina, Gala de OTaka y una gymkana de miedo organizada por los coordinadores y coordinadoras. El viernes  poníamos el broche final al campo de trabajo con la Eucaristía de Acción de Gracias por todo lo vivido, en la que los voluntarios mostraron los frutos de esta experiencia y que han ido creciendo durante estos días.

Sólo queda esperar que hayan disfrutado de este campo de trabajo 2018 y que el voluntariado se convierta verdaderamente en su estilo de vida. Gracias a todas las personas que han colaborado para que estos jóvenes pudiesen vivir esta experiencia: El padre Camilo, el equipo de oraciones (Fer, Javi y Mayte), el equipo de cocina (Tere, Lidia y Jesús), el Real Colegio de las Escuelas Pías por acogernos, los proyectos (Proyecto Vivir, Proyecto Llum, Proyecto Amaltea y Embalum Associació), y a todos los formadores y voluntarios externos que han participado en este 25º campo de trabajo en Valencia.

Y por supuesto, a los más importantes, gracias al equipo de coordinadores: Natalia, Mar, Román, Belén, Quique, Belén y Jose Pablo, y a los estupendos voluntarios y voluntarias: Alejandro, Carmen, Álvaro, Carol, Isabel, Luca, Sandra, Sara, Laura, Christian, Irene, Paula, Álvaro, Jon, Laura, Pablo, Teresa, Jesús, Mikel, Jari y Javier.

Y ahora… ¡a seguir tras las huellas de san José de Calasanz al servicio de los más pequeños! ¡Gracias a todos!