Declaración final del Encuentro de la Congregación General de la Orden, el Consejo General de la Fraternidad y el Patronato y la Comisión Ejecutiva de Itaka-Escolapios

23-03-2026

Durante los días 5 y 6 de marzo de 2026 nos hemos reunido en Roma, en la casa de San Pantaleo, la Congregación General de la Orden, el Consejo General de la Fraternidad y el Patronato y la Comisión Ejecutiva de Itaka-Escolapios. Ha sido un encuentro relevante y significativo de los principales equipos encargados de dirigir e impulsar esta Red de misión compartida, desde una visión global de servicio a la construcción de las Escuelas Pías.

El encuentro se ha enmarcado en un tiempo muy emotivo y cargado de significado para el conjunto de nuestra Red: en estos días celebramos 25 años desde que Itaka-Escolapios fue oficialmente fundada como plataforma de misión compartida institucional entre la Orden y la Fraternidad, entidad que después sería reconocida como realidad de integración carismática y jurídica colectiva de las Escuelas Pías.

Con alegría y gratitud profundas hemos recibido durante nuestra reunión las palabras que, con ocasión de esta conmemoración jubilar, el Papa León XIV nos ha escrito a Itaka-Escolapios, junto con su bendición para todas las personas que participan en nuestra Red.

Estas dos intensas jornadas han sido oportunidad para escucharnos y contrastar impresiones sobre el momento que vive la Red, dialogando en grupo y en plenario, para profundizar en los desafíos y encontrar nuevos caminos. En las oraciones y eucaristías nos ha iluminado la Palabra de Dios, a través de textos como el de Lázaro y el rico (Lc 16), la mujer samaritana (Jn 4) o la parábola de la viña (Mt 21), que nos interpelan como Itaka-Escolapios.

Aunque queda por delante el trabajo de recoger sistemáticamente lo reflexionado y convertirlo en propuestas y acciones concretas, en este momento podemos compartir ya algunas ideas que han resonado con fuerza estos días.

En primer lugar, entendemos Itaka-Escolapios como un espacio privilegiado y querido tanto por la Orden como por la Fraternidad para desarrollar su misión compartida desde la reciprocidad de las diversas vocaciones. Por tanto, Itaka-Escolapios no es un añadido a las Escuelas Pías sino parte integrante de las mismas, una Red que ofrece grandes oportunidades para vivir el carisma escolapio sinodalmente y con fidelidad creativa.

¿Qué sentimos que piden las Escuelas Pías hoy a Itaka-Escolapios? Ante todo, promover vida: no solo cuidar de lo que ya existe (siendo esto fundamental), sino además generar nueva vida escolapia, teniendo presente que el centro ha de ser la misión y aquellos a quienes va dirigida, no las instituciones y sus dinámicas internas.

Algunos ámbitos de la misión que compartimos en Itaka-Escolapios han sido particularmente subrayados, como son la presencia transformadora en las periferias y realidades de mayor pobreza y vulnerabilidad, así como la pastoral con la infancia y juventud en el Movimiento Calasanz, apoyando esta apuesta la Orden. Igualmente, el impulso desde nuestro actuar de la cultura de trabajo en red, del modelo de presencia y la comunidad cristiana escolapia.

Se ha destacado especialmente de la forma de trabajar de Itaka-Escolapios la flexibilidad y la capacidad de adaptación a las distintas situaciones, atendiendo al momento peculiar de cada realidad escolapia. Consideramos que esta manera de vivir la comunión acompañando y respetando la diversidad ha de seguir siendo un valor de nuestra Red.

Igualmente, reconocemos la gran aportación que representa para las Escuelas Pías la participación de tantas personas voluntarias dando lo mejor de sí a través de los proyectos, así como la estructura profesional con que cuenta Itaka-Escolapios.

Somos conscientes, no obstante, de que Itaka-Escolapios es una realidad compleja, a veces no suficientemente comprendida, o que no somos capaces de transmitir adecuadamente. Por ello, apostamos por encontrar formas de expresar nuestro ser de modo más sencillo, cuidando especialmente el lenguaje, el flujo de la información y cómo nos comunicamos interna y externamente.

El espíritu fraterno y de comunión que nos ha acompañado a lo largo de este encuentro, unido al cariño y el compromiso hacia Itaka-Escolapios mostrados por sus instituciones fundadoras —Orden y Fraternidad—, nos reafirma y llena de confianza en el camino que tenemos por delante, a pesar de las dificultades que en él también encontramos. En particular, nos impulsa en la recta final de este sexenio escolapio, que concluirá en 2027 con importantes citas: 49º Capítulo General, III Asamblea de la Fraternidad General y VI Consejo Asesor de la Red Itaka-Escolapios.

Un camino compartido, sinodal, que no es sino continuación de los pasos emprendidos por San José Calasanz, de quien tomamos esta frase leída en uno de los momentos más emotivos de lo vivido en estos días:

«El camino más breve y fácil para ser exaltado al propio conocimiento y, desde aquí, a la misericordia, paciencia y bondad de Dios, es abajarse a dar luz a los niños, y en especial a los que son como desamparados de todos».

Invocamos a él, San José de Calasanz, y a María, Madre de las Escuelas Pías, para que nos acompañen y guíen en la andadura, ayudándonos a ser fieles a lo que el Espíritu disponga para la Red Itaka-Escolapios.

 

En San Pantaleo, Roma, a 6 de marzo de 2026, aniversario de la aprobación de la congregación paulina de la Escuelas Pías (1617).