Esta Obra de Itaka Escolapios permitirá atender permanentemente a 160 jóvenes. Es la única oportunidad de estudio para quienes viven demasiado lejos de la escuela.
Se trata de una iniciativa educativa largamente demandada por la comunidad de Morocomarca y el municipio de Uncía. Ya en el año 2001 el alcalde acompañado de otras autoridades solicitó la apertura de un internado que atendiera a los chicos y chicas más jóvenes. En la petición se intuía con claridad una visión compartida: la educación es la mejor forma de sacar a la gente de la pobreza, la marginación y el olvido.
En la zona, a la pobreza se suma otro grave problema: la violencia. Desde hace siglos los Ayllus de las diferentes comunidades han estado en guerra por los límites territoriales, dejando tras de sí más de 10.000 muertos y otras tantas familias destrozadas.
La educación en valores y en la resolución pacifica de los conflictos tendrá que ser pilar fundamental del proyecto educativo del internado.
Han sido necesarios más de 10 años y mucho trabajo para poder celebrar la puesta en marcha de un internado llamado a ser un referente en la zona.
Tal y como mantenía el “Segunda Mayor” (autoridad tradicional principal de lso Ayllus de la zona) durante la inauguración: “hagamos que nuestros hijos sean bachilleres y profesionales para que dejemos de ser olvidos y marginados”.
El internado contará desde el primer momento con aportes de la alcaldía y la gobernación de Potosí para contribuir en el mantenimiento. En su construcción han sido claves los apoyos del ayuntamiento de Uncía, el de Bilbao, el de Sevilla y la Diputación Provincial de Zaragoza , que se han sumado a los fondos propios de Itaka Escolapios para hacer realidad este sueño.