Se lo han contado a buena parte del barrio, sobre todo a los de las calles más próximas porque ayer, cerca de sesenta chavales del colegio Escolapios pensaban recorrer los portales con la esperanza de encontrar material que poner a la venta en el mercadillo que abren esta misma tarde, después de clase, y que también funcionará mañana por la tarde.

LAS CLAVES

  • Las necesidades. Desde el centro han detectado casos de alumnos con problemas para lograr el material escolar, ropa o comida.
  • La acción. Se trata de disponer de medios para poder actuar.
  • El mercadillo. Abrirá esta tarde y mañana, de 5 a 7 de la tarde, tras la tarea de recopilación de material.

Con lo que han recogido, han ido completando unos ‘stocks’ que ya habían ido generando con la aportación de las familias del centro y de los vecinos que estos días pasaban por allí e iban dejando lo que se les iba ocurriendo. En uno de los cuartitos del patio se iban depositando las cosas que esta tarde se sacarán para su exposición al público.

Como ellos se han ocupado de las provisiones, la venta directa será ya una cuestión de padres. La misión de los juveniles consistirá entonces en animar de forma navideña el recinto, que permanecerá con las puertas abiertas para recibir a quien quiera entrar, comunidad educativa, vecindario, visitantes…

Y todo porque en el mismo cole han ido detectando la existencia de familias con problemas para cubrir las necesidades de sus hijos en lo que a material escolar, ropa o alimentación se refiere. Hallado el caso, se trata de intentar ayudar y, para poder hacerlo, este mercadillo tiene como objetivo generar una bolsa de recursos de la que poder tirar en un momento dado. En alguna ocasión, una experiencia del estilo ha generado hasta 2.000 euros, recuerda Jon Calleja, encargado de la iniciativa y también de la fundación Itaka Escolapios en el centro.

El entorno próximo

La fundación Itaka actúa en los distintos colegios de Escolapios de la zona norte para desarrollar actividades extraescolares de carácter social y buena parte de su acción gira en torno al mundo educativo organizando, por ejemplo, clases de alfabetización para adultos, apoyo a escolares. En Logroño se trabaja en el apoyo escolar para chavales del centro y del barrio con voluntarios que pueden ser padres, profesores, antiguos alumnos… Así, se organizan durante cuatro tardes a la semana para los alumnos, sobre todo, de Primaria.

Las campañas como la que está en marcha ahora se preparan dos veces al año y, mientras la de Semana Santa tiene más que ver con la cooperación al desarrollo en otros países, la de Navidad se centra en el entorno más próximo. De ahí el mercadillo de hoy y mañana. Se trata de que «en el cole todos tenemos que tener las mismas posibilidades y todos colaboramos», apunta Calleja. Primero se ha hablado con los chavales sobre las realidades que viven muchas familias y después se han analizado las distintas posibilidades de actuar, cuenta él. Otra de las formas ha sido una recogida de comida para el Banco de Alimentos.