En esta Noche Santa en que Dios vuelve a nacer como niño pobre entre los pobres, Itaka – Escolapios reafirma su voluntad de colaborar en la construcción de un mundo donde Dios pueda nacer en cada niño… como Dios manda.
Hoy nos sentimos como los pastores que escuchan a los ángeles anunciar el acontecimiento de un Dios Todopoderoso que se hace niño pobre. Y queremos acercarnos a Él, llevarle nuestras ofrendas de agradecimiento, generosidad, compromiso por un mundo mejor.
Itaka – Escolapios que vivir de nuevo la Navidad hoy… ¡y siempre!