Cuando en muchos países comienzan las actividades de verano (colonias, campamentos, marchas itinerantes, campos de trabajo, experiencias solidarias) es preciso recordar y agradecer a los cientos de educadores que hacen posible este trabajo de Itaka – Escolapios con los grupos del Movimiento Calasanz en Bolivia, Camerún, Costa de Marfil, España, Gabón, Senegal y Venezuela.

¡Qué labor más preciosa, meritoria, importante, necesaria… es la de ser responsable de esta misión tan escolapia!