Hace una semana comenzábamos en Loiola una semana de experiencia de vida en común el grupo de los más mayores del catecumenado de Vitoria-Gasteiz, hablando de la expriencia de Dios. Desde el domingo hemos compartido nuestra vida, la fe y nuestros trabajos y estudios diarios viviendo juntos en la residencia que hay en el colegio. Hemos podido aprovechar a hacer cosas que durante el curso no podemos, por ejemplo: jugar, cocinar juntos, rezar juntos a las mañana y a las noches, etc.

Han sido días intensos, de mucho vivir, y no tanto dormir; pero sobre todo han servido para salir fortalecidos en nuestra experiencia comunitaria y de Dios, lo que nos ayuda a cargar las pilas para seguir dando pasos durante lo que nos queda de curso.