Campañas

ESTAMOS POR TI, EDUCAMOS CONTIGO

Campaña de solidaridad Itaka-Escolapios 2013-14

“Si desde la infancia los niños son imbuidos diligentemente en la Piedad y en las Letras, ha de preverse, con fundamento, un feliz transcurso de toda su vida”

S. José de Calasanz (Constituciones de las Escuelas Pías, 1622)

Mano para recortarDesde los tiempos de su fundación, las Escuelas Pías han orientado su misión y sus esfuerzos a extender el acceso a la educación a todas las personas, especialmente a la infancia en situación más desfavorecida.

San José de Calasanz, quien inició en 1597 la primera escuela popular gratuita de Europa en el Trastévere de Roma, promovió algo revolucionario en su tiempo: ofrecer una educación integral para todos, como condición para el desarrollo de una vida digna y plena. Así mismo, Calasanz unió su vocación educativa a una certeza: la del extraordinario poder de la educación para transformar la sociedad, que la convierte en clave para construir un mundo mejor.

Hoy en día, más de cuatro siglos después, los planteamientos sobre la importancia de la educación han sido asumidos de forma general, pero el logro de la educación para todas las personas es una asignatura pendiente aún para la humanidad.

Aunque hay que reconocer avances en los últimos años, los datos oficiales de Naciones Unidas respecto a los Objetivos de Desarrollo del Milenio reflejan que la meta para 2015 de lograr la enseñanza primaria universal va a quedar incumplida, ya que 57 millones de niños, en edad de recibir enseñanza primaria no están escolarizados. Por otra parte, conseguir que los niños asistan a la escuela es básico, pero solo representa un primer paso. Deben tenerse en cuenta, además, otros elementos esenciales, tales como la permanencia en la escuela (se prevé que al menos uno de cuatro niños escolarizados la abandonará antes de terminar la primaria), así como si la enseñanza posee o no una calidad mínima que permita realmente a los niños y niñas aprender lo necesario.

La UNESCO, en su informe de 2013 titulado “La educación transforma la vida” insiste en una idea que nos trae a la actualidad ecos de las palabras de Calasanz: “La educación ilumina cada etapa del camino hacia una vida mejor, especialmente el de las personas pobres y las más vulnerables”. La educación es un pilar insustituible del desarrollo humano, entendido este como proceso de ampliación de las opciones y capacidades de las personas, porque cumple funciones indispensables. En primer lugar, porque permite acceder a un conjunto de conocimientos y habilidades básicas para todos. Ello cambia la vida y la mejora en muy diferentes esferas, tanto materiales como inmateriales: las posibilidades de empleo y de bienestar económico, la salud, la igualdad, la tolerancia entre las personas, así como el cuidado del medio ambiente.

Pero además, la educación es esencial en el camino para descubrir los dones y el talento particular que cada ser humano, lo cual es la llave para nuestro pleno desarrollo como personas, así como también de la sociedad y de los pueblos. Algo que Calasanz supo leer, sin duda, desde la realidad de su tiempo.

Mediante la campaña de solidaridad de este curso, en Itaka-Escolapios queremos seguir sumando nuestro esfuerzo para acercar una educación de calidad a tantos lugares del mundo empobrecido. Compromiso en el que caminamos de la mano de los escolapios, quienes al igual que en aquel Trastévere de Roma siguen yendo hoy allá donde la necesidad educativa es mayor.

Pero no pensemos que conseguir la educación para todos es tarea solo de las instituciones o de personas excepcionales. Se trata de algo en lo que todos tenemos mucho que aportar, a partir de nuestros propios dones (desarrollados en parte gracias a la educación) y de nuestro compromiso. Buena prueba de ello es la colaboración a través de la red de solidaridad de Itaka-Escolapios, que gracias a las personas voluntarias, socias y colaboradoras está permitiendo año tras año contar con un apoyo vital para la misión educativa escolapia.

Por eso, a través de esta campaña queremos expresar algo a cada niña, niño o joven del mundo empobrecido: ESTAMOS POR TI, para acompañarte a través de la educación en tu camino hacia un futuro mejor.

Así mismo, a cada persona en el entorno de Itaka-Escolapios y de los centros educativos participantes, decimos algo: Sin ti nuestra misión educativa es imposible y por tanto, ESTAMOS POR TI, EDUCAMOS CONTIGO.