LO DE OTROS AÑOS

A los que llevamos poco tiempo nos ha resultado extraño celebrar la Semana Calasancia en agosto. ¿Pero no es en noviembre? Me decía Silvia, antigua alumna de Tafalla, que está como voluntaria en una institución de minusválidos patrocinada por Cáritas.

No es la primera vez que la celebramos esta semana especial en nuestros Colegios de Cochabamba. Otros años también recordábamos a Calasanz en el día de su fiesta: celebrábamos la Eucaristía con los diferentes cursos, explicábamos quién era Calasanz y su aportación a la Educación y los alumnos decoraban el Colegio con sus propios murales.

NOVEDADES DE ESTE AÑO.

Hemos probado de introducir los juegos el día 25. No los habían hecho nunca. Este año, hemos hecho una prueba: “vamos a comenzar con los de 1º de Bachillerato y vemos si resulta”. Y ha resultado. Ya hemos quedado que el año que viene vamos a por todas y los de 5º y 6º organizarán juegos y actividades para el resto del Colegio de Secundaria. Veremos si los de 4º participan en los juegos o les organizan a los de Primaria.

El día 25, tuvimos, además una Eucaristía para toda la Comunidad Cristiana Escolapia. No se llenó la iglesia (300 personas) pero pasaron de las 200: Fieles habituales de la parroquia, Universitarios del Movimiento Calasanz, algún profesor de los Colegios de la Parroquia, algunos profesores de los colegios públicos y una representación de las Religiosas que viven en el territorio de la Parroquia.  Nos sentimos satisfechos.

Y antes de la Eucaristía Primitivo Arnáez (Párroco) dio una charla sobre la figura de Calasanz y las novedades aportadas a la pedagogía.

CONVIVENCIA DE PROFESORES

De lo que más satisfechos nos sentimos es de la convivencia que tuvimos en Anzaldo con una gran mayoría de profesores que asistieron voluntariamente. Más de 70 entre Primaria y Secundaria. Nos acompañaron, además algunos de Cocapata y Anzaldo.

No cumplimos con el horario, porque tal vez el programa era demasiado ambicioso, pero cubrimos los objetivos. La gente volvía encantada y con numerosas peticiones de que se volviera a repetir, pero para todo un fin de semana.

Hemos roto un prejuicio: “no va a ir nadie, porque no les interesa, sobre todo en día de fiesta; habría que hacerlo en un día de clase”. No han ido todos, es verdad, pero los que fueron han quedado contentos. Nos queda el reto de no defraudar la próxima vez.

P. José I. Alberdi