El Centro de Día Convivencial del proyecto Amaltea en Valencia dio ayer inicio a sus actividades para este curso 2018-19 con una gran fiesta de bienvenida a la que acudieron los niños y niñas y sus familias, así como los educadores y voluntarios que trabajan con ellos diariamente. Merienda, juegos y música para una tarde de reencuentro, con muchas ganas de empezar con el refuerzo educativo y actividades que este año llegan con novedades.
El centro atiende a unos 54 niños y niñas del barrio de Velluters, con edades comprendidas entre los 4 y los 16 años, a los que se reparte por edades en 6 grupos que funcionan tanto individualmente como de manera conjunta. Todas las tardes, los educadores y voluntarios de Amaltea reciben a los niños con los que se hace apoyo escolar lo más individualizado posible, para después pasar a la parte más lúdica, con talleres, juegos y deporte.
Este año, como principal novedad destaca la formación de un grupo más de mayores, de Secundaria, para poder atender sus necesidades adecuadamente y de forma más personalizada. Además se pretende dar un mayor impulso al ocio y tiempo libre, y al deporte inclusivo, y se va a crear un grupo con estos jóvenes de ESO para hacer salidas a la montaña un sábado o domingo al mes, con la idea de potenciar en ellos el conocimiento del medio ambiente, y la autonomía y superación.
También se pretende reforzar otras actividades, como los talleres en los que los más pequeños se iniciarán en las artes circenses y la percusión; o los juegos de mesa. Sin olvidar, por supuesto, las tardes de ludoteca y juegos, y los campamentos en marzo y julio, así como el campamento urbano de verano.
Por otra parte, la atención de Amaltea se centra en los niños y niñas, pero también se atiende a sus familias a las que se les acompaña y orienta en las dudas que puedan tener.
Un año muy cargado para el Centro Convivencial Amaltea que empieza con mucha ilusión para todos y todas.