Cuando estamos próximos a comenzar un año bueno nos puede ser útil recordar el sentido de Itaka, esa metáfora de una vida llena de sentido, que sabe a dónde va, que no se detiene a pesar de las tormentas y las dificultades, que sabe descubrir nuevos caminos, que disfruta del recorrido, que siempre se plantea nuevas metas… y que, al final, descubre que el camino vivido con intensidad era la meta más importante.
Algo así queremos vivir colectivamente en Itaka – Escolapios y ofrecerlo a quien quiera también vivir con intensidad.
Dejamos un enlace con una reflexión en esta dirección en https://jaimeurcelay.me/2015/12/28/jaimeurcelay-2-vida/