En este tiempo de cuarentena van apareciendo más y más desafíos, todos con gran urgencia que hemos de atender sin descanso y con medios limitados: ¿cómo cuidar nuestra salud y la de las personas que más lo necesitan, cómo mantener proyectos de la Red que no pueden parar, cómo conseguir los recursos humanos y económicos necesarios, cómo seguir en contacto y mantener la vida de tantas personas, cómo responder a lo más urgente sin olvidar lo importante, cómo aprovechar para seguir avanzando en formación y en organización…?
Nos da fuerza saber que estamos juntos cientos, miles de personas de todo el mundo, en la misma labor: contribuir a un mundo mejor para todos. Y en eso ¡no hay descanso!