Los jóvenes de los grupos del catecumenado de Granada han vivido una experiencia muy interesante durante el fin de semana del 8 al 10 de noviembre.
Durante dos días han tenido la oportunidad de compartir vida y experiencias con la comunidad de trinitarios de Antequera que, entre otras cosas, lleva adelante dos programas sociales, uno de re-inserción de presos y otro de acogida de inmigrantes mayores de edad; todo ello gestionado a través de la fundación Prolibertas.
La experiencia ha sido un contacto muy intenso y personal con dos realidades sociales que nos interpelan profundamente a los cristianos: «fui extranjero y me acogisteis», «estuve en la cárcel y vinisteis a visitarme». A través de una mesa redonda y de los diálogos espontáneos que fueron surgiendo los jóvenes del catecumenado pudieron conocer las historias de esta gente, luchadora, que ha aprendido a levantarse desde situaciones muy duras.
El fin de semana también ha sido una buena oportunidad para hacer un alto en el camino en medio del ajetreo del curso, revisar el plan de vida, rezar desde la realidad que se va viviendo y convivir con los compañeros del grupo.