Nos recordamos que perseguimos lo imposible porque lo posible lo hace cualquiera, porque sólo con metas imposibles vamos abriendo nuevos caminos.
Sí, en Itaka – Escolapios creemos en los milagros porque los hemos visto a nuestro alrededor en muchas personas que nos siguen sorprendiendo positivamente cada día, en muchos proyectos que parecían imposibles y están saliendo, porque nos convence el afortunado atrevimiento y la tesonera paciencia de Calasanz, porque nos mueve la utopía de Itaka a seguir sobrepasando fronteras…

Lo contrario de utopía no es el realismo, es la miopía, el no saber mirar más allá.

En este Sábado Santo creemos en lo imposible: el crucificado resucitará…