Nuestra Red internacional es más que un regalo: es un gran conjunto de dones que van juntos, aunque no siempre los descubramos. Son proyectos que cambian a las personas (a quienes se ayuda y a quienes prestan esa ayuda), que cambian los entornos en que se hace presente, que cambia el mundo entero porque ese cambio se produce en cada pequeño lugar, que abre la mente y el corazón de todos, que nos hace sentir más cerca la presencia de Dios, que llena de alegría y esperanza allí donde está, que cada día descubre nuevos caminos…