En las sedes de Itaka-Escolapios de Madrid y Valencia seguimos avanzando en la atención a la infancia más desfavorecida siguiendo los pasos de San José de Calasanz. En este sentido, los centros socioeducativos Calasanz, en Aluche (Madrid), Llum, en Malvarrosa (Valencia) y Amaltea en Velluters (Valencia) siguen su andadura creciendo en actividades y cuidado a los niños, niñas y jóvenes que acuden a ellos.

La finalidad de ambos proyectos es el desarrollo integral de menores y jóvenes y de sus familias en estos barrios, que se encuentren en situación de riesgo de exclusión social. Todas las acciones van encaminadas a prevenir y paliar las posibles carencias generadas por un entorno deficitario, tratando de garantizar el acceso igualitario a los Derechos de la Infancia, principalmente a una educación integral, juego y ocio sano, alimentación y participación.

El barrio de la Malvarrosa, donde está ubicado el proyecto Llum, se sitúa en la zona costera de la ciudad. En su origen, fue un barrio marinero, un terreno pantanoso en el que se levantaban cabañas de pescadores, pero con el paso de los años la Malvarrosa ha ido evolucionando, cayendo en la decadencia y la marginalidad, con una desigualdad marcada entre la población que vive en primera línea de playa y el resto de población de este humilde barrio.

Llum, pretende ser, fundamentalmente, una referencia alternativa para los menores del barrio, frente a la falta de una oferta educativa no formal que favorezca una educación integral de los niños y niñas. Para ello, cuentan con varios programas que atienden a chicos y chicas de Primaria y Secundaria:

  • Programa de éxito escolar (refuerzo educativo y seguimiento familiar)
  • Programa de Aula Compartida
  • Programa de Convivencia
  • Ocio y tiempo libre (ludoteca, salidas y excursiones y otras actividades puntuales)
  • Laboratorio creativo (educación a través del arte)
  • Campamento urbano en verano.

El Centro Socioeducativo de Malvarrosa cuenta con unos 40 menores en el proyecto, la mayoría de Educación Primaria, que se reparten en grupos educativos, acompañados por los educadores y más de 20 voluntarios y voluntarias que acompañan a los pequeños tanto en el refuerzo escolar como en los talleres y juegos.

En el caso de Amaltea, este centro viene desarrollando una labor socioeducativa desde 1989, con niños, niñas y adolescentes en el barrio de Velluters de Valencia.

Allí se trabaja con los más pequeños y pequeñas hasta su mayoría de edad (de 4 a 18 años) y sus familias, en una labor orientada a la prevención de situaciones de riesgo y exclusión social a través de diferentes herramientas socioeducativas que van desde el apoyo educativo hasta la atención psicosocial, pasando por el acompañamiento y orientación familiar y el trabajo de temas relevantes como los hábitos de alimentación e higiene o la prevención de conductas adictivas.

Amaltea siempre ha tenido presente la dimensión de denuncia y reivindicación social. Sabiéndose parte de la sociedad civil, asume la responsabilidad de trabajar por el aumento del bienestar social para todos/as, y en especial de la infancia y la adolescencia. Esta opción conlleva una labor específica de intervención directa en un determinado contexto, pero también otra más amplia de participación en procesos de transformación social.

En estos momentos Amaltea cuenta con dos grupos de Primaria, con 17 niños y niñas, apoyados por dos educadoras, y un grupo de Secundaria, de 10 chicos y chicas con una educadora, además de la colaboración del voluntariado, siempre presente en nuestros proyectos.

Por su parte, el centro socioeducativo Calasanz se desarrolla al lado del Colegio Nuestra Señora de las Escuelas Pías de Aluche y con gran parte de su alumnado como beneficiarios directos. El barrio de Aluche es el más poblado de Madrid y tiene un elevado índice de envejecimiento. Actualmente es una presencia multicultural, predominando la cultura iberoamericana, y en él conviven realidades socioeconómicas desde estables y medias a vulnerables o en riesgo de exclusión o exclusión severa.

Los y las menores que participan en Aluche provienen de familias, en una gran mayoría, con dificultades socioeconómicas. Como consecuencia de estas, a veces, se dan problemas para conciliar vida familiar y laboral, ausencia de red social y familiar de apoyo, baja atención en tiempos al seguimiento de las tareas y actividades de los hijos e hijas, escasa supervisión, ausencia de normas y horarios que se traslada al comportamiento en otros espacios, como la escuela, situaciones de desempleo de larga duración, precariedad en las condiciones de vida…

El centro socioeducativo Calasanz ofrece actividades y programas para paliar los efectos de estas circunstancias en los niños, niñas y jóvenes, o mejorar su acceso a una educación integral:

  • Trastévere: espacio de ocio inclusivo con menores de 1º a 6º de primaria.
  • Espacio educativo: espacio de calidad para repaso escolar y estudio.
  • Campamento urbano: espacio de ocio y educativo en verano.