El colegio San José de Calasanz de Barbastro junto con la Fundación Itaka Escolapios se ha embarcado en un mes solidario rumbo a Atambúa en un viaje fascinante junto a su capitán San José de Calasanz. ¿Su objetivo? Aprender, disfrutar del viaje y recaudar fondos para la construcción de un internado de jóvenes en una de las zonas más pobres de Indonesia, Atambúa. Iniciaron una aventura solidaria que hizo ponerse manos a la obra. El camino empezó con la construcción de un barco gigante lleno de entusiasmo. Todos estaban con la vista puesta en el destino. Tenían que preparar una maleta llena de vida, levantar el ancla con fuerza, desplegar las velas y tomar rumbo hacia la solidaridad.
El proyecto interdisciplinar realizado en las aulas ha marcado su día a día en este viaje. La visita de Laura Alda y sus vivencias en el proyecto Ulises les transportaron hasta otros recovecos del mundo mostrándonos más proyectos de la Fundación Itaka Escolapios.
El Rastrillo Solidario, caracterizado por la colaboración, ilusión y convivencia de todos los que se sumaron en este viaje, supuso la recaudación de 1106,20 euros. Como colofón final de esta aventura disfrutaron de la Operación Itaka, su particular bocadillo solidario con el que se recaudó 1014 euros.
Otro granito de arena más para la construcción de ese internado de jóvenes, abriendo las puertas a esos niños para continuar sus estudios superiores en Atambúa. Han recorrido un camino lleno de aprendizajes, sentimientos y alegría en la que la solidaridad ha sido el eje vertebral. Y finalmente, han llegado con éxito a su destino, Atanmbúa.





