La solidaridad no se basa simplemente en una cuestión económica. Como ya hemos ido viendo a lo largo de estos últimos posts, la microsolidaridad no depende del dinero que tengamos en el banco, ni siquiera en el bolsillo. Tampoco tiene que ver con la clase social, la raza o la religión, ni tampoco con la edad o el lugar en donde vivas. Todo el mundo, sea quien sea, puede aportar su granito de arena y hacer de este mundo un lugar mejor donde vivir con tan solo un pequeño gesto.

Cada persona es única e individual y tiene sus propias habilidades y aficiones, ya sean innatas o adquiridas, y compartirlas con los demás es también un acto de generosidad y otra forma de mostrar microsolidaridad.

También nos han llegado ejemplos de testimonios sobre cómo, el saber hacer de una persona puede ayudar a otra, y nosotros una vez más, estamos encantados de compartirlos con vosotros:

🧶 Alia: Durante el confinamiento mi madre no podía salir de su casa por ser grupo de riesgo. Durante ese periodo su fisioterapeuta la ayudó a ella y a sus pacientes con todo tipo de gestiones de modo altruista. Fue muy especial y daba mucha tranquilidad  #MicroSolidarias #RedItakaEscolapios

🧶MariCruz: MariCruz tiene 76 años y ha trabajado toda la vida limpiando casas particulares. Pero ahora su actividad ha cambiado: imparte formación a inmigrantes que quieren ganarse la vida con esta profesión y necesitan asesoramiento y formación #MicroSolidarias #RedItakaEscolapios.

🧶Juan García montero: Cada noche durante el Estado de Alarma, un vecino puso música a las 20.00 horas con un altavoz para acompañar el aplauso a los médicos y las fuerzas de seguridad. Vivimos la Semana Santa, las fiestas locales y los cumpleaños de los niños juntos. #MicroSolidarias #RedItakaEscolapios

🧶 Esther: Tengo unos vecinos que por el Covid se han quedado sin trabajo y les han cortado Internet. Les he ayudado ha solicitar las subvenciones telemáticamente y les he mandado un pedido del súper a su domicilio. Ha sido maravilloso ver su sonrisa #MicroSolidarias #RedItakaEscolapios

🧶Cristina Martínez Lahoz. Hoy os presentamos a Olga “la costurera solidaria”. A Olga lo que más le gusta es coser, por eso desde niña pensó en ser costurera. Olga es una persona muy activa, siempre está pensando cosas que hacer y ha descubierto que con sus manos y su costura puede ayudar a los demás.
Empezó cosiendo cojines para regalar a las personas con cáncer y hacer más agradable las sesiones de quimioterapia. También manualidades de patchwork para vender y recaudar donativos para la Asociación contra el Cáncer. Durante el confinamiento confeccionó batas y mascarillas para los sanitarios y ahora se le ha ocurrido hacer una campaña de mascarillas solidarias. Con la ayuda de su mamá Pilar y de unos cuantos voluntarios de Itaka Escolapios, prepara un montón de mascarillas para niños y adultos para que la gente que quiera puede adquirirlas por un pequeño donativo y así colaborar con los proyectos socioeducativos de Itaka Escolapios y ayudar a niños y jóvenes del mundo.

Olga es una persona luchadora positiva y con ganas de ayudar a los demás a través de sus manos. ¡Gracias Olga por ser tan solidaria y ayudar a mejorar el mundo!

Nos encantaría que nos llegaran más historias microsolidarias como la de Olga, ¿Nos cuentas la tuya? Entra en: https://www.itakaescolapios.org/microsolidarias/