Ya está en marcha, por 37 años consecutivos, una nueva edición de este Mercadillo solidario que va recogiendo durante un mes diversos objetos para ponerlos a la venta en un fin de semana. La labor ecológica de reciclaje, la sensibilización hacia una necesidad social del entorno, el impulso al voluntariado que mueve, la recaudación de un dinero que ayuda a un proyecto concreto, la labor educativa en el colegio y en la misma ciudad… son las finalidades que persigue y consigue cada año.
En esta ocasión el 37 Rastrillo Solidario quiere impulsar el nuevo Centro de Día AILARA que surge como respuesta a la necesidad del Proyecto Beregain, de llegar a atender de forma integral a un mayor número de familias monomarentales en situación vulnerable, ofreciendo los apoyos necesarios para su inclusión social y para una adecuada atención de sus hijos e hijas y también el proyecto socioeducativo AINGURA en el barrio de San Francisco que pretende educar en un tiempo libre saludable y educativo a la infancia del barrio de San Francisco y a sus familias.
