Hace ya más de 400 años como respuesta a una situación social injusta, Calasanz encontró la forma de ser feliz haciendo felices a los demás centrando su vida en la transformación de las personas y de la sociedad para que fuesen felices en el presente y en el futuro, para crear un mundo y una iglesia mejor, y para dar así gloria a Dios.
La estrategia para el cambio era la educación desde los valores y la visión del Evangelio de Jesús, con clara preferencia por los pobres, los niños y jóvenes, la acción pastoral.
Hoy, en Itaka – Escolapios seguimos convencidos que una educación de calidad, una propuesta como la de Jesús y un trabajo solidario consiguen cambiar a las personas y su entorno para ir creando una sociedad más justa.
En eso estamos… y, si te apuntas tú también, podremos hacerlo todavía mejor.