Cuando nos alzanza esta pandemia y nos vemos frágiles, cuando nos colocamos junto a los más pobres, cuando pensamos un futuro para nuestros hijos, cuando miramos dentro de nuestro corazón, cuando se presenta una gran injusticia… nos alcanza la necesidad de una nueva humanidad más fraterna, más en paz, más compartida.
Eso vamos construyendo día a día en Itaka – Escolápios.